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lunes, 9 de septiembre de 2013

Jose Pablo Feinmann : Salvador Allende - Las grandes alamedas

 
Ni que se haya convertido en la fecha de la caída de las Torres Gemelas evitará que –para nosotros, para los hombres y mujeres de América latina– el 11 de septiembre sea la fecha del golpe de Estado más detestable de los tantos que padecimos. Se trataba de un gobierno elegido democráticamente. Se trataba de un país con un ejército que –a diferencia de los de nuestro continente– había sido guardián del orden constitucional. Se trataba de un presidente que era un hombre noble, con ideas e ideales, un hombre honesto y un hombre valiente. Había tenido un gran apoyo de las masas obreras. Y una queja constante, un repudio sin tregua, del MIR, el principal grupo armado de Chile. Finalmente, todos los sectores de la sociedad –menos los obreros– se unificaron para voltearlo: el ejército, los medios de comunicación, los gremios, las clases altas, las clases medias y –con un empeño criminal, furibundo– los Estados Unidos de Nixon y Kissinger. Las clases medias inauguraron la modalidad de salir a la calle con cacerolas y atronar el país pidiendo la renuncia de Allende. Nota aqui.

lunes, 27 de agosto de 2012

Jose Pablo Feinmann : ¿Qué significa (hoy) El Eternauta?

 ¿Por qué El Eternauta es el símbolo de los nuevos jóvenes y también de los veteranos como el que escribe esta nota? Oesterheld nace en 1919. Fue el maestro de nuestra generación. De la generación que creció durante los años cincuenta. Hizo las mejores historietas (o literatura dibujada, como exactamente definió ese arte Oscar Masotta) de esos años. Primero en la revista Misterix, luego en Hora Cero y Frontera. Leer nota

domingo, 24 de octubre de 2010

Jose Pablo Feinmann: Sobre el uso político de los muertos

Hace un par de días, un brillante politólogo norteamericano (que conduce un programa de televisión) discutía con tres demócratas –ningún republicano había aceptado ir al programa– la política del presidente Obama. Se decían cosas duras: “Los (norte)americanos somos un pueblo de idiotas y tenemos lo que merecemos, y tal vez más”. “Este gobierno ha hecho muy poco de lo que se esperaba de él.” “Los republicanos, lo sabemos, son basura o peor que eso: torturadores.” Aquí, Bill Maher, el mítico conductor del programa, les propone una reflexión a sus invitados. Dice que está de acuerdo con todo lo que se ha dicho. Pero que desea rescatar dos frases. Una, sobre Obama: “Ha hecho muy poco de lo que se esperaba de él”. Y otra sobre los republicanos: “Son basura o peor que eso: torturadores”. De esas dos frases –ya que las elecciones están cercanas– quiere sacar una conclusión: “No es lo mismo alguien que te decepciona que un enemigo mortal”. Leer nota

domingo, 10 de octubre de 2010

Jose Pablo Feinmann : José Martí

José Martí es un hombre y un intelectual admirables; es un poeta deslumbrante, un escritor de una prosa profunda, rítmica, musical, ya sea al servicio de la militancia, a cuyo servicio la puso constantemente, la utilizó una y otra vez sin cesar a lo largo de su vida, o ya cuando la colocó al servicio de la obra poética que legó a una posteridad que lo recibe con alegría y lo tendrá en uno de sus lugares más destacados para siempre. Porque Martí, además, representa en América quizá la imagen más acabada –junto con otros notables como Domingo Faustino Sarmiento, por supuesto– del intelectual comprometido, el intelectual que tiene una misión política que cumplir a la cual adosa su talento literario. Leer nota

domingo, 12 de septiembre de 2010

Ayer mataron a Salvador Allende

Sería ingenuo no creer que el 11 de septiembre que el mundo recordará será el de las Torres Gemelas antes que el de Chile. El de las Torres tuvo una audiencia en simultáneo, un público atónito que asistía, compartiéndolo, en vivo y en directo, a uno de los acontecimientos más poderosos de la historia humana. No menos poderoso fue el de Chile, pero nos tenía más acostumbrados. Sin embargo, no bien se desplegó el terror pinochetista supimos que eso era nuevo, no tenía antecedentes. Lo mismo sucedió con el terror de la Junta argentina. Leer nota

domingo, 15 de agosto de 2010

Los megaimperios mediáticos

Además todo es muy simple, de aquí que si no se quiere entender es o porque no se quiere o porque se obedece o porque se quiere imponer otra cosa que no puede sino mentir sobre cuestiones elementales para presentarse como válida. Adam Smith (al padre teórico del capitalismo) no creía en los monopolios. Creía en lo que se suele llamar competencia atomística, dentro de la cual muchos productores compiten entre ellos. Al hacerlo, los precios nunca son establecidos por un solo vendedor, sino que surgen de la libre competencia. Leer nota

lunes, 5 de julio de 2010

Jose pablo Feinmann : "Al optar por la derecha, Perón mismo aniquiló su imagen histórica"

Anochece en Buenos Aires. Madres, chicos y estudiantes caminan apurados en la zona de facultades y clínicas de Barrio Norte. Mientras tanto, las luces de un departamento del tercer piso de un edificio antiguo y cuidado se encienden. Allí comienza la jornada de trabajo en la casa del noctámbulo ensayista José Pablo Feinmann. En el silencio de la noche escribe sus voluminosos y polémicos libros y artículos sobre filosofía, historia, política, cine, y que nunca resultan indiferentes. Esos escritos multiplican enemigos y adictos. Se reunió con Néstor Kirchner para hablar de política y ahora vuelve al debate sobre Perón y el Movimiento. Feinmann publicó el tomo I de Filosofía política de una persistencia argentina (Planeta). Un libro "filosófico histórico, de filosofía política" sobre el peronismo del período 1943-1972. Leer nota

domingo, 18 de abril de 2010

Cómo se conquistó el pacto neocolonial por J. P. Feinmann

Alguien tan inteligente como el marxista peruano José Carlos Mariátegui –un marxista como no hemos tenido ni uno aquí salvo Milcíades Peña, pero mucho después– jamás consideró que humillaba a su patria (Perú) ni a la entera América latina por considerar que: “Enfocada sobre el plano de la historia mundial, la independencia sudamericana se presenta decidida por las necesidades del desarrollo de la civilización occidental o, mejor dicho, capitalista” (José Carlos Mariátegui, Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana, Ediciones El Andariego, Buenos Aires, 2005, p. 16). Y añade: “Mr. Canning, traductor y ejecutor fiel del interés de Inglaterra, consagraba (...) el derecho de estos pueblos a separarse de España y, anexamente, a organizarse republicana y democráticamente. Leer nota

domingo, 7 de marzo de 2010

Jose Pablo Feinmann

América latina o el origen
En el continente que habitamos empezó todo. Sin él, no digamos que no habría nada, pero seamos prudentes: no podemos decir qué habría. Lo que hubo, lo que hay y lo que, presumiblemente, seguirá existiendo durante todavía una relevante temporalidad (quebrada, no continua, contingente, no teleológica, acaso apocalíptica, pero aún capaz de teñir con sus matices infinitos la historia de los hombres) es el despliegue de eso que la burguesía inició con el llamado descubrimiento de América. Que lo fue, para ellos. Europa descubre América para que América deje de ser lo que era y empiece a ser lo que Europa necesita que sea: un botín infinito. Leer nota

domingo, 21 de febrero de 2010

Jose Pablo Feinmann

Ravel
Cierta vez, en una mesa de café, divagando sobre música, intérpretes y compositores, alguien, inspirado, dijo: “Yo no sé si ese tipo inventó algo. Pero qué me importa. Todo lo que compuso es genial”. Se refería a Ravel, al exquisito, al sensual, al prodigioso orquestador, al que ahondó como pocos en los secretos del piano, que son infinitos, al solitario, al hombrecito bajo y escueto, al compositor del que es –para mí– el más poderoso poema sinfónico de la historia de la música, La Valse (1920). Y esta afirmación tajante me obliga a encontrar en ella mi punto de partida. ¿Hemos pensado todo lo que significa –no ya en la historia de la música sino en la de la cultura de la modernidad– esa partitura de Ravel? Leer nota

domingo, 10 de enero de 2010

Jose Pablo Feinmann

Un gran triunfo de Bongo
Era una casa tapada por un médano. No del todo. Si el médano la hubiera cubierto por completo, no sería eso que dije: que era una casa tapada por un médano. Sería un médano. A lo sumo –dirían algunos conocedores– un médano con una casa adentro. Algo de lo que uno podría desconfiar. ¿Seguro que había una casa debajo de ese médano? ¿Nada menos que una casa, una entera casa? Pero no perdamos tiempo: el médano había trepado hasta el balcón del primer piso. Ahí se había detenido. Desde el balcón hasta el lugar en que el médano empezaba había una montaña de arena. De modo que se podía saltar desde el balcón, caer en la arena, rodar y rodar hasta detenerse en la planicie. Leer nota

domingo, 27 de diciembre de 2009

Jose Pablo Feinmann

Un exceso de verdad
“Seamos claros: soy nazi.” Así empieza un texto de Ignacio B. Anzoátegui. Autor católico, furioso antimarxista, antiliberal, pluma ágil, acerada, sabía herir fieramente con sólo una frase: “Dijo Gobernar es Poblar. Y nunca se casó” (sobre Alberdi en Vidas de muertos). Hoy está olvidado, pero muchos lo recuerdan y veneran. La frase Seamos claros: soy nazi es un ejemplo de algo que llamaremos verdad incondicional. Al falangista y nazi Anzoátegui no le preocupan los condicionamientos de la verdad. Sólo le importa decirla. Una verdad –sobre todo en política: Anzoátegui era un ideólogo y un político– se pronuncia en medio de múltiples condicionamientos. Leer nota

domingo, 13 de diciembre de 2009

Jose Pablo Feinmann

Hoy, Mauricio es Posse
Y de pronto: el tsunami Posse. Pocos hombres elegidos para un puesto han dicho tantas inconveniencias antes de asumir. Esas cosas se dicen después o no se dicen. Los sagaces, los políticos habilidosos, tienen la cautela de no anunciar sus canalladas si están dispuestos a cometerlas. O a no ser excesivamente sinceros si saben que eso que piensan les habrá de caer mal a muchas personas, aunque él las odie. Pero se supone que tendrá que negociar con ellas. Eso es la política. Aunque hay algo ya largamente probado: “los K” –como les dice la “oposición” para simular que se trata de un gobierno familiar, de apenas dos personas autoritarias, una especie de orden feudal en pleno siglo XXI– logran, sin proponérselo, que sus enemigos (no adversarios, éstos son abiertamente enemigos) exhiban abiertamente lo peor de sí. Que les brote la basura por todos sus poros. Leer nota

sábado, 28 de noviembre de 2009

Jose Pablo Feinmann y Rep

En un mundo que no duda, dudar de todo es subversivo
En el arte de enseñar, José Pablo Feinmann bien podría ser una suerte de pedagogo neo cartesiano, con una fuerte modulación hegeliana, cuando se pregunta por qué ya nadie se atreve a dudar. Pero cuando camina con guapeza de una punta a la otra del escenario y cuenta con el desparpajo y la redondez necesarios la caída del Muro de Berlín y mecha una evocación al genial músico ruso Dimitri Shostakóvich y su ambivalente relación con el régimen comunista, arremete contra Francis Fukuyama y Samuel Huntington, los cruzados del “fin de la historia” y el “choque de civilizaciones” respectivamente, y hace una magistral cabriola con el tiempo y se remonta a 1831 para recordarlo a Hegel –que incurrió en el pecado de dar por finiquitada la historia. Leer nota

domingo, 27 de septiembre de 2009

Jose Pablo Feinmann

Conferencia en el Edificio Libertador
Primero me llamó Jorge Bernetti. Me dijo que “la Ministra” (que es Nilda Garré) tenía interés en que conociera al general Hugo Bruera y arreglara con él la posibilidad de dar una conferencia en el Edificio Libertador. Le dije la novedad a un par de amigos y me preguntaron si les estaba tomando el pelo. Dije que no. Que era así: que existía un general que quería hablar conmigo y hasta me propondría dar una conferencia en ese edificio imponente, lleno de mármoles y severas figuras de militares de la patria. Leer nota

domingo, 30 de agosto de 2009

Jose Pablo Feinmann

¡Santo terror, Batman!
Aunque Obama ordene que no se llame más “Guerra contra el terror” a la “Guerra contra el terror”, hay hechos más importantes que ocurren en su país y que decidirán algo distinto a sus aspiraciones de hombre bueno del Imperio. Frank Miller, el gran creador de comics, hombre de trascendencia en las masas, leído por millones de norteamericanos que son fieles a sus ideas y a su modo de expresarlas, ha decidido que esa guerra (la que enfrenta al terror) habrá de continuar y con ese nombre. Ha puesto a su frente a alguien más importante que Bush y Obama, pues es difícil que alguno de estos dos políticos logre la creabilidad de un superhéroe como Batman. Miller argumenta que los superhéroes de hoy carecen del patriotismo de los de ayer, los de la Segunda Guerra Mundial, tal como vimos en la nota anterior (Las historietas van a la guerra). Leer nota

domingo, 16 de agosto de 2009

Jose Pablo Feinmann

Las historietas van a la guerra
Los colores del traje de Superman son los de la bandera norteamericana. Superman trabaja en Metrópolis y Batman en Ciudad Gótica, pero todos sabemos que se trata de metáforas de las grandes ciudades del Imperio al que protegen. Ese Imperio lo merece. Por algo creó superhéroes tan fascinantes. Alguien dirá que nunca nos llegaron otros. No es así. De pibe yo leí más a Misterix que a Mandrake. Más al Sargento Kirk que a Roy Rogers o a Gene Autry. Que eran cowboys, no superhéroes. Pero eran héroes. Kirk tenía una gran ventaja a su favor –fruto del genio de Oesterheld y del dibujo de Pratt–: no parecía un héroe. Nunca hubo nada más grande. Kirk nos inició en la adultez. Uno vivía en el Ranch del Cañadón Perdido. Estaba allí con Kirk, el Corto, Maha y el doctor Forbes. Leer nota

domingo, 2 de agosto de 2009

Jose Pablo Feinmann

Occidente no lee el Corán
Era razonable que luego de la caída del Muro de Berlín todo Occidente exclamara: “Hemos tomado la Bastilla”. A su vez, no hay nada más conveniente para un movimiento victorioso que congelar la historia en el momento de esa victoria. “Todo está resuelto. No hay más nada que esperar. Lo que ocurra de aquí en más ocurrirá sin alterar el sistema que hemos impuesto.” Esta fue la ideología del neoliberalismo a partir del fin de la Guerra Fría. Dijeron: se terminaron los dos bloques, sólo quedó uno, nosotros. También era coherente que una historia que se acaba eliminara las hipótesis de conflicto. Exultante, Occidente proclama su triunfo y su unicidad. A esa unicidad empieza a darle el nombre de globalización. Leer nota

lunes, 6 de julio de 2009

Jose Pablo Feinmann

La sonrisa del siglo XXI
Mariano Moreno es la figura egregia del periodismo argentino. En un pasaje de su Plan de operaciones dice: “Los pueblos nunca saben, ni ven, sino lo que se les enseña y muestra, ni oyen más que lo que se les dice”. Que uno adhiera –cada vez más– a esta afirmación moreniana no significa que descrea de la lucidez de los pueblos. O de la lúcida búsqueda de su felicidad y de su bienestar en el paso agitado que llevan a cabo sobre este mundo. Algo de lo que tampoco quieren enterarse. Leer nota

viernes, 26 de junio de 2009

Andres Cascioli Por Jose Pablo Feinmann

Cuánto duele decirte adiós
Era un tipo cabeza dura, tano a más no poder, corajudo y genial. Pocos dibujantes como él. Sus tapas –cada una de ellas– eran obras de arte, obras maestras. Sólo las de Nine lo igualaban. Exquisitos los dos, detallistas, indagadores de la belleza sin límites. Lo comparaban con Ianiro. Era una buena comparación, pero Andrés iba más lejos que el de Rico Tipo. Andrés tenía un trazo veloz y elegante. Encontraba de una cara exactamente eso en que su esencia residía. Por eso si el Tano dibujaba a alguien nadie se equivocaba: era el tipo que el Tano había querido dibujar, embellecido (a veces inmerecidamente) por la genialidad de su caricaturista.Leer nota