Las conmemoraciones son momentos medulares de cualquier comunidad. En ciertas fechas precisas, sus miembros dejan de lado sus hábitos ordinarios y se consagran a rememorar juntos algún suceso primordial. Son en general los mayores quienes se encargan de transmitirle esa memoria a los jóvenes. Y lo hacen repitiendo una serie de relatos que no rememoran solamente los inicios de su pueblo sino también los comportamientos apropiados para desenvolverse en él. Hechos y valores, peripecias y reglas de vida, historias y exigencias morales o políticas son las dos caras inseparables de aquellas fabulaciones. Y por eso sus protagonistas suelen ser los ancestros dignos de recordarse e imitarse (aunque sea por contraste). Leer nota
jueves, 29 de abril de 2010
Vestir el ropaje de los próceres
Las conmemoraciones son momentos medulares de cualquier comunidad. En ciertas fechas precisas, sus miembros dejan de lado sus hábitos ordinarios y se consagran a rememorar juntos algún suceso primordial. Son en general los mayores quienes se encargan de transmitirle esa memoria a los jóvenes. Y lo hacen repitiendo una serie de relatos que no rememoran solamente los inicios de su pueblo sino también los comportamientos apropiados para desenvolverse en él. Hechos y valores, peripecias y reglas de vida, historias y exigencias morales o políticas son las dos caras inseparables de aquellas fabulaciones. Y por eso sus protagonistas suelen ser los ancestros dignos de recordarse e imitarse (aunque sea por contraste). Leer nota
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